Como a cualquier otro colectivo, la crisis también está pasando factura a los viajeros: los vuelos no dejan de subir, los alojamientos están por las nubes, las comidas, el material necesario, en fin, todo hace cada vez más complicado poner en marcha nuestra aventura.

El couchsurfing, o lo que es lo mismo hacer surf de sofá en sofá por el mundo, es la solución propuesta por esta iniciativa lanzada a base de ilusión, que como siempre es más fuerte que cualquier barrera. Ya hay una nueva fórmula para seguir en la brecha!!

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Y es que esta alternativa, que ya tiene una comunidad de viajeros de casi un millón de personas, repartidas por 51.000 ciudades de todo el mundo, consiste en poner tu sofá a disposición del resto de los viajeros de la red, para que puedan pasar en él los días que estén de visita en tu ciudad.

Los pisos de estudiantes internacionales están que echan humo, porque está causando furor.

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Apúntate a la comunidad y sigue viajando por el mundo, es una oportunidad maravillosa para conocer gente. Go couchsurfing!!


Este sorprendente pueblo mexicano del estado de San Luis Potosí, enclavado en la Sierra de Catorce, al que se llega después de atravesar el interior de la galería de una mina, es una de las joyas de los viajeros independientes de todo el mundo.

Fundado en el año de 1779 con el descubrimiento de unas ricas minas de plata que provocaron su invasión por multitud de mineros y aventureros en busca de suerte, fue centro de una verdadera fiebre de la plata en medio de condiciones totalmente desfavorables: el lugar era inaccesible, no había agua, los abastecimientos eran difíciles, y sobre todo, no contaba con ninguna autoridad que se ocupara de hacer respetar la ley. La anarquía era total y, como siempre, el fuerte se aprovechaba del débil.

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Real de Catorce se convirtió en una importante ciudad minera, pero poco a poco cayó en la pobreza, y sus calles empedradas y sus edificios coloniales cayeron poco menos que en ruinas, hasta que artistas e intelectuales mexicanos empezaron a comprar casas.

En el 2000, Brad Pitt y Julia Roberts pasaron unas semanas en el pueblo durante el rodaje de la película El mexicano, y la fama de Real de Catorce se disparó. Empezaron a llegar visitantes, por lo general viajeros independientes, artistas, y bohemios de todo el mundo, y su nombre empezó a ser habitual en los foros y guías para mochileros, que venían atraídos sobre todo por el mito del peyote y la tribu huichol.

Los indígenas huicholes viven muy lejos de Real de Catorce, pero tienen en los desiertos que rodean la ciudad su territorio sagrado, y peregrinan a él todos los años entre mayo y junio para hacer sus ceremonias y comer peyote, ingredientes suficientes para atraer la curiosidad de cientos de jóvenes de todo el mundo.


Manali, al final del valle de Kullu en el estado de Himachal Pradesh en la India, es uno de los destinos más frecuentados en este país de mochileros por excelencia. Situada a 2.000 metros de altitud y rodeada de montañas es un paraíso donde pasar unos días de tranquilidad y reposo alejado de la agitada vida del viajero independiente.

Docenas de hostales y restaurantes a precios muy asequibles se presentan apenas sales de la estación de autobuses, y los de grupos de gente joven recorren la ciudad de aquí para allá a todas horas del día y la noche. Todos hacen amigos en esta localidad de ensueño.

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Aunque la mayoría llega a Manali para hacer una excursión a las Rahalla Falls, a los monasterios budistas del valle, y al Rohtang Pass, un collado a 4.000 metros de altitud, que no puedes dejar pasar, otros vienen simplemente en busca de un sitio tranquilo donde fumar algo distinto al tabaco, son conocidas sus plantaciones de marihuana, y a tomar té relajados en compañía de sus nuevos compañeros de viaje.


Van Vieng es una aldea selvática de Laos donde las pantallas gigantes de televisión de los bares emiten las series de máxima audiencia, existen todo tipo de pizzerías y cibercafés, y donde los jovenes mochileros dejan pasar los días en compañía de sus iguales sin tener presente el tiempo, en una parada obligatoria en la ruta Tailandia-Laos-Camboya por el río Mekong.

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Al margen del poder de atracción de esta marea de aventureros, su encanto reside en el maravilloso paisaje natural que la rodea, con esbeltas y extrañas montañas de forma picuda comidas por la vegetación, y palmerales que bordean el cauce del río Nam Song, afluente del Mekong.

Como en todo destino de viajeros independientes y amantes del senderismo, las agencias no faltan para organizan todo tipo de aventuras al aire libre, desde rafting a barranquismo, en un ambiente selvático inmaculado, donde de repente te puedes encontrar un chiringuito hecho con palmas y troncos, con cerveza Bud o Foster bien fría, y música a tope de los Ramones.

Excelente ambiente joven, y buenas excursiones a cuevas y aldeas tradicionales cercanas.


Aguas Calientes es el pueblo que da acceso a las ruinas de Machu Picchu, a las que sólo se puede llegar en tren o a pie por el Camino del Inca. Es el punto de partida para todos los viajeros que se aventuran hacia estas conocidas ruinas .

Un pueblo que funciona en torno a una vieja estación de tren, en un escenario propio de una ciudad de frontera, que en apenas un par de décadas ha pasado de ser un olvidado poblado maderero a convertirse en una ciudad de servicios en cuyas calles embarradas asoman cientos de albergues, pensiones, y locales baratos de todo tipo, y con un urbanismo tan caótico que uno nunca sabe si todo está a medio construir o a medio derruir.

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Unas calles por las que a todas horas van y vienen jóvenes mochileros, que llegan y se van a pie por el Camino del Inca, que suben o bajan a las ruinas, o que preparan desde aquí rutas senderistas a la cordillera.

El promedio de hostales y restaurantes por metro cuadrado en Aguas Calientes supera el de cualquier otro destino turístico de Perú, y se calcula que unas mil personas, de todas las edades y condiciones, llegan a diario a bordo del tren para visitar las ruinas.

Un destino imprescindible para el viajero independiente, el mochilero que siempre busca a sus iguales en cualquier parte del mundo.