Que Dios tiene que estar en todas partes es algo a lo que la incalificable Iglesia Católica, que conoce mejor que nadie su actual decadencia, nos tiene acostumbrado cada día, muy a pesar de muchos. Y para ‘celebrar’ la entrada de este año 2009 se lanza a la conquista de la red.
¿conquista, desesperación, o negocio?
Catolink es como han llamado al Facebook Cristiano, con el que la mayor empresa de la humanidad ha hecho presencia en la web 2.0, para satisfacer así las ansias digitales de sus fieles, que este año de penurias va a crecer considerablemente gracias a la crisis financiera.
Yo la verdad es que no me imagino a mi madre haciendo networking, pero, ¿quien sabe?, las realidades de internet son inescrutables.

En presencia de autoridades del Pontificio Consejo para las Comunicaciones del Vaticano, presentamos hoy en Roma un nuevo sitio denominado Catolink. Se trata, nada más ni nada menos, que de la Red Social de la Iglesia Católica.
… con un poco de retraso para entrar a la web 2.0, y creada por ingenieros italianos y mexicanos, este sitio, con el cual se crea el concepto de iglesia 2.0, es un nuevo intento de la Iglesia por atraer a los jóvenes y modernizar la evangelización.
… Catolink es una red social, por eso la denominaron Iglesia 2.0, una Iglesia en Internet donde poder hacer amigos, compartir inquietudes, oraciones, vídeos de inspiración católica, canciones de reflexión, etc.
… la red social es lanzada en dos idiomas, español e inglés, y según crezca la popularidad se irán agregando otros, en el que se incluirá el Latín.
Extractos de la nota de prensa de Catolink
Este lanzamiento se produce después de que el Papa Benedicto XVI, hace apenas un mes, pidiera mayor presencia de la Iglesia en Internet.
Lo que si es cierto es que uno ya puede disfrutar de aportaciones musicales como el ’soplo de Dios’ agregado por el usuario ‘adoremus’, o el ‘fuego de Cristo’ aportado por ‘católico digital’, y por supuesto, por todas partes, publicidad de Google.
Todos, todos, todos, sabemos que la Iglesia no lleva nada adelante si no gana dinero.
En fin, espero no llegar cualquier día de visita a casa de mi madre y encontrármela frente a la pantalla de un ordenador (no tiene ahora) escuchando el Angelus, y que me mande a callar diciendo que Dios está saliendo por los altavoces. No sería de extrañar que llegasen a tratar de engañar a las personas mayores con estratagemas como esa.
Perdónenme, pero tiene cojones la cosa.