
Todavía me cuesta trabajo creer que en pleno siglo XXI se esté dando una situación tan absurda por parte del país donde se van a celebrar los Juegos Olímpicos 2008, China, en relación a la censura a la información. Y más aún que el Comité Olímpico Internacional, con su presidente Kevan Gosper al frente, haya tenido que pedir disculpas a los medios internacionales por verse obligado a aceptar finalmente la decisión del gobierno chino de limitar a los periodistas todas esas páginas ‘delicadas’ que de una manera u otra puedan manchar la imagen de su sistema. Se incluyen entre ellas las relacionadas con Amnistía Internacional, Falun Gong, o la masacre de Tianamen, entre otras.
Y aunque es cierto que ayer se anunció que el COI había llegado un acuerdo con el gobierno chino para levantar esta restricción a los periodistas acreditados todo parece una farsa para callar las voces de protesta, siendo así hasta tal punto que reporteros sin fronteras ha emitido en su web un listado de consejos para poder evitar la censura china en el desarrollo del trabajo de los periodistas.
Es aún más curioso escuchar que, además de este tipo de limitaciones, el estado chino está ‘reeducando’a su población de cara a dar una imagen correcta a los medios internacionales, y que para ello ha emitido comunicados a la población por diferentes medios en los que indica la manera de proceder en una conversación con un extrangero, las respuestas que tienen que dar a las preguntas más frecuentes que les van a hacer, o mejorar sus modales como evitar escupir, comer ajo a los taxistas, o mirar a los ojos cuando se habla. Esta última es la que más me llama la atención pues me hace pensar que ellos, imagino que debido a la durísima represión del sistema, están más acostumbrados a mirar al suelo que a la cara cuando alguien les habla, por miedo a los malentendidos o represalias.
Pero no queda ahí la cosa, también se ha conocido que los hoteles van a espiar las comunicaciones por internet de todos los que se alojen en ellos durante los JJOO, y que esta información, donde se recogerán los sitios que el cliente visita, etc, será enviada al Departamento de Seguridad Pública del gobierno chino. Hasta los mismo hoteles han emitido un comunicado en contra de esta medida que les obliga a informar a sus clientes previo a su contratación por las consecuencias tan funestas que puede tener para su imagen.
El control del estado chino sin embargo no queda ahí, lo quieren tener absolutamente todo preparado. Ayer mismo comunicaron que conociendo el grado de humedad que hará el día de la inaguración, que será del 40%, ya se han tomado medidas para evitar que las precipitaciones se produzcan durante la ceremonia de inaguración, y están preparados unos aviones que difuminarán productos en el cielo para adelantarlas. En fin, del todo surrealista.
Me parece lamentable esta situación, y no entiendo como se ha permitido llegar a ella. ¿No se pueden firmar unas condiciones de funcionamiento por parte de todos los paises que se presentan a las votaciones para ser la sede antes de que se la hayan asignado? ¿No se puede imponer al país que lo celebra unas condiciones democráticas? ¿Tan fuerte es China ya, que los gobiernos occidentales dan su brazo a torcer por miedo a ver debilitadas sus inversiones millonarias? Deja tu opinión al respecto.