Parece que un nuevo icono pop desaparece, la Polaroid, esa cámara que cambió el curso de la historia de la fotografía, del arte, y de la vida cotidiana de millones de personas de todo el mundo, llega a su fin, al anunciar la firma que deja de fabricar la película que le da vida.
El ritual era sencillo: se apuntaba al objetivo, se disparaba, y la fotografía salía inmediatamente de las tripas de la cámara. Luego, 60 segundos interminables de espera en los que parecía brotar de la nada la imagen que se había captado.
Un momento especial para cualquier amante de la fotografía.

Según Edwin Land, creador de las cámaras Polaroid, fue su hija, se quejaba de que en verano tenía que esperar demasiados días para ver las fotografías de sus vacaciones, el motivo por el que se puso manos a la obra de conseguir una fotografía seca en unos minutos.
El modelo más popular, la SX70, sería portada de las revistas más emblemáticas de la época, y de la mano de Andy Warhol, que realizó miles de fotografías con ella para sus trabajos, se convirtió en icono pop. Sin embargo, no sería este el único artista enamorado de este formato: Helmut Newton, Luciano Castelli, Robert Rauschenberg, Chuck Close, David Hockney, o Walker Evans, también buscaron otras formas de expresión con sus polaroids.
Ante el auge de las digitales, Polaroid dejó de fabricar en 2007 su cámara instantánea . Ya desde mediados de los años noventa las ventas millonarias de la empresa habían empezado a caer, y en 2001 se declaró en bancarrota. En 2008 han anunciado el cierre de las fábricas de sus carretes, y por tanto el mito desaparece.
Ante la oleada de foros como Save Polaroid, o páginas especiales en Facebook y otras redes sociales que pedían salvar la vida de los cartuchos, la empresa ha dejado abierta la posibilidad de vender la licencia.
Esperemos que algún nostalgico apoderado se haga con ella.