
Nacido en Sevilla, en 1974, Miguel Brieva es crítica en estado puro. Debo reconocer que hace poco tiempo que lo sigo con intendad, pero ha sido un placer cruzarme con él. Nada escapa a sus reflexiones, el mundo del arte, el consumo indiscriminado, la policía, la religión, las modas de usar y tirar, o la seguridad ciudadana.
Y aunque me siento muy identificado con muchos dibujantes que tienen la sátira como línea, háblese de Juanjo Sáez, o Mauro Entrialgo, o músicos y resto de artistas como El sobrino del diablo, o Accidents Polipoetics, me siento aún más indentificado con él porque no solo nací también en Sevilla, sino porque somos de la misma generación.
Desde sus cómics, casi todos autoeditados, e ilustraciones para diferentes publicaciones como El País de las tentaciones, El Jueves, o Rolling Stone, ataca de forma descarnada y satírica el absurdo al que nos lleva el capitalismo. Humor inteligente.
Con un estilo gráfico realista y cargado de simbolos del capitalismo occidental, Brieva pinta un mundo absurdo y terríblemente cruel en el que los valores morales han sido suplantados por la necesidad del consumo y la excepciones han sido eliminadas por el bien de la democracia y la seguridad” (Eutopía 08, festival de la creación joven).
En estos momentos escribe, entre otras cosas, una serie muy interesante en el Pais titulada ‘El otro mundo de Miguel Brieva’ que no tiene desperdicio.













