20 años después de la leyenda de Florence Griffith, ¿fue cierta, o seguimos en el engaño?
- Fecha: 21 Jul 2008

Se cumplen ya 20 años desde que Florence Griffith parara el cronómetro de los 100 metros lisos en 10.49 segundos. Nadie se lo creía, y hoy, aunque la verdad es que que está mal hablar de los muertos, nadie se lo cree.
Griffith que en 1988 tenía 28 años, cuando sus anteriores marcas del 100 no estaban ni entre las 40 mejores del mundo, y las del 200 no se ubicaban entre las 20 mejores de todos los tiempos, había sido una buena atleta, subcampeona del Mundo en 200 el año anterior, y miembro del notable equipo del 4×100 de los Estados Unidos, pero no estaba a la altura de una marca como esta.
La guerra fría amigos, duro para el que no lo quiera creer, pero fue en 1988 cuando ella bajó casi medio segundo su marca del 100m, hasta dejarlo en 10,49, y casi siete décimas la del 200m, dejándola en 21,34. Hoy, esos records siguen inmaculados, y ni siquiera ha habido atletas cerca de acariciarlos. ¿Sospechoso no?
La marca de 100 metros parece claramente hecha con viento a favor, y sólo un error de medida pudo hacer que quedara registrada con viento cero. En el vídeo de aquella carrera de la modesta pista de la Universidad de Indiana se aprecia cómo el aire mueve la poblada melena de la legendaria Griffith en esos momentos. Pero al margen, fue tal la explosión física de la corredora en ese año, que le llevó a hacer cuatro de las cinco mejores marcas de todos los tiempos en dos meses de 1988, entre los Trials y los Juegos Olímpicos, y nunca nadie hizo antes una marca siquiera similar, ni tampoco después.
Su muerte repentina en 1998 acrecentó más los rumores sobre su posible dopaje. Es imposible saber qué pasó con ella, pero la realidad genera muchas dudas, ¿fue Florence un producto del mercado norteamericano sin saberlo?, ¿realmente ella era inocente y era una batalla más de la guerra fría entre Estados Unidos y la URSS?
Deja tu comentario. Yo personalmente respeto muchísimo a esta deportista, las circunstancias, y los momentos. Ella murió con 38 años, ¿no es raro?, ¿son los gobiernos dueños de nosotros?





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